Adelante.
El caso se sostiene solo. Un piloto acotado te confirma los supuestos en semanas y a partir de ahí todo es ahorro.
Cuánto te está costando hacerlo a mano, cuánto ahorrarías al automatizarlo y en cuántos meses se paga sola la inversión. Ajusta los números a tu operación: el cálculo se actualiza al instante. Sin registro.
Los valores de arranque son un ejemplo típico. Cámbialos por los tuyos. Todos los montos van en pesos mexicanos (MXN).
No es el sueldo neto: incluye prestaciones y carga social.
Ojo con contar doble: si las horas de arriba ya incluyen corregir estos errores, baja las horas o pon 0 aquí.
Casi ningún proceso se automatiza al 100%: siempre queda supervisión y excepciones. 70–85% es un rango realista.
Aquí está la trampa de casi todas las calculadoras. Liberar horas no es lo mismo que dejar de pagarlas: solo cuenta como dinero lo que realmente dejas de erogar (horas extra, personal temporal, una vacante que ya no abres). El resto es capacidad liberada: vale, pero no entra a caja.
Si aún no tienes cotización, deja el estimado y ajústalo después.
Plataforma, hosting, soporte y mantenimiento. Una referencia común es 15–20% del costo de construcción al año.
Se recupera en un plazo aceptable con ahorro duro. Vale la pena medir el tiempo y los errores reales antes de invertir.
Mapeamos el proceso contigo, medimos el tiempo y los errores de verdad, y te decimos con honestidad si conviene automatizarlo.
Evaluar mi proceso →Esta calculadora da un estimado para ordenar la conversación, no una cotización. El resultado depende de qué tan bien medidos estén tus datos de entrada.
Esta calculadora usa el criterio con el que finanzas evalúa una inversión, no el que infla el resultado. La diferencia está en separar el ahorro duro —dinero que efectivamente dejas de erogar— de la capacidad liberada, y en restar lo que la automatización cuesta cada mes:
Ahorro duro = (horas que dejas de pagar × costo por hora) + (errores evitados × costo por error)
Ahorro duro neto = ahorro duro − costo recurrente mensual
Meses para recuperar = inversión ÷ ahorro duro neto
Hay tres factores que casi ninguna calculadora incluye y que cambian el resultado por completo:
Un cuidado más, que la calculadora te advierte: no cuentes dos veces. Si las horas que capturaste ya incluyen el tiempo de corregir errores, no sumes además el costo de esos errores.
Si quieres el desarrollo completo con un ejemplo paso a paso, está en cuánto cuesta automatizar un proceso. Y si aún no sabes si tu caso va con una plataforma no-code o con desarrollo propio, compáralos en no-code vs software a la medida.
El caso se sostiene solo. Un piloto acotado te confirma los supuestos en semanas y a partir de ahí todo es ahorro.
Es razonable, pero el resultado es sensible a los datos de entrada. Mide el tiempo y los errores reales antes de invertir.
Casi siempre hay otro con más frecuencia o mayor costo de error donde el retorno es evidente. Empieza por ese.
Primero se estima el ahorro duro mensual: las horas que efectivamente dejas de pagar multiplicadas por su costo cargado, más el costo de los errores que dejan de ocurrir. A eso se le resta el costo recurrente de la automatización (licencias y mantenimiento) para obtener el ahorro duro neto. El punto de recuperación es la inversión dividida entre ese ahorro neto: si da 3, la automatización se paga sola en tres meses.
Porque liberar horas no es lo mismo que dejar de pagarlas. Si nadie deja de cobrar y nadie deja de hacer horas extra, el ahorro no llega a la caja: es capacidad liberada. Vale mucho —esa persona puede vender, atender o mejorar procesos— pero no es un ahorro contable. Un director de finanzas hace esta distinción de inmediato, y es la razón por la que muchos proyectos de automatización no se aprueban pese a tener buenos números en papel. Por eso la calculadora los muestra separados.
Depende de tu situación, y conviene ser conservador. Cuenta como ahorro duro lo que realmente dejas de erogar: horas extra que ya no se pagan, personal temporal que no se contrata, una vacante que no vuelves a abrir. En operaciones con equipo fijo y sin horas extra, ese porcentaje puede ser bajo o incluso cero — lo cual no significa que no valga la pena, sino que el caso se sostiene sobre errores evitados y capacidad, no sobre nómina.
Porque la automatización no es gratis después de construirla: paga licencias de plataforma, hosting, soporte y mantenimiento. La práctica común estima el mantenimiento entre 15% y 20% del costo de construcción al año. Un payback que ignora ese costo siempre se ve mejor de lo que realmente es, y es una de las razones frecuentes de que los proyectos no alcancen el retorno proyectado.
El costo cargado, no el sueldo neto: incluye prestaciones, carga social y demás costos asociados. Usar solo el sueldo subestima el costo real del proceso de forma importante, normalmente entre 25% y 40%.
Significa que ese proceso no es el primero de la lista. Casi siempre existe otro con mayor frecuencia o mayor costo de error donde el retorno es evidente. La regla es empezar por el cruce entre alta frecuencia y alto costo del error, no por el proceso más vistoso.
Mapeamos el proceso contigo, medimos el tiempo y los errores reales, y te decimos con honestidad si conviene automatizarlo — y con qué. Sin compromiso.
Evaluar mi proceso →