✕ Las rutas se arman por experiencia y mapa; si falta el que sabe, la operación se resiente.
✓ Ruteo modelado con ventanas de entrega, capacidad real y restricciones de cada unidad.
Un operador logístico regional trabajaba con tres herramientas y doble captura. En otras operaciones se rutea por experiencia. En ambos casos el margen se pierde en el mismo lugar: entre la planeación y la factura.
✕ Las rutas se arman por experiencia y mapa; si falta el que sabe, la operación se resiente.
✓ Ruteo modelado con ventanas de entrega, capacidad real y restricciones de cada unidad.
✕ El cliente pregunta dónde va su pedido y hay que llamarle al operador para saberlo.
✓ Tracking en vivo y ETA que el cliente consulta solo, sin ocupar a tu equipo.
✕ El POD viaja en papel o por WhatsApp, se pierde, y la factura se atrasa dos semanas.
✓ POD digital con evidencia y sello de tiempo que dispara la facturación al momento.
✕ TMS, contabilidad y un Excel paralelo que nunca cuadran entre sí.
✓ Una sola plataforma sin doble captura — exactamente lo que resolvimos en un operador logístico regional.
El reto: Control logístico y administrativo fragmentado en múltiples herramientas, con doble captura y reportes manuales.
La solución: Sistema integral a la medida que unifica operación logística y administración en una sola plataforma.
El mismo algoritmo que optimiza el movimiento interplanta de una acerera está disponible como producto. No es una licencia de un tercero que revendemos: es nuestro, y por eso se puede adaptar a las reglas de tu operación.
Optimización de rutas con algoritmos VRP/CVRP: resuelve capacidad, ventanas de entrega y re-optimización en vivo cuando el día se sale del plan. Reportado por la industria: hasta 30% menos tiempo de entrega y reducción medible de combustible.
¿Cuánto te ahorraría? Pon las horas que hoy se van en planear rutas y el costo de una entrega fallida en la calculadora de ROI. Es gratis, no pide registro y separa el ahorro real de la capacidad liberada.
Optimización que respeta horarios del cliente, capacidad de la unidad y tiempos de servicio reales, no promedios.
El destinatario ve dónde va su entrega sin llamar. Menos llamadas a tu operación y menos viajes falsos.
Evidencia de entrega firmada en el celular del operador, que cierra el viaje y dispara la factura el mismo día.
Cuánto cuesta servir a cada cliente y cada ruta. Es donde aparecen las cuentas que operas a pérdida sin saberlo.
Cuántas unidades vas a necesitar la semana que entra, para dejar de resolver los picos con tercero de emergencia.
Visión artificial que confirma que lo que sube al camión es lo que dice la orden, antes de que salga del patio.
Producto propio con el motor matemático que ya opera en entornos industriales críticos.
Ver servicio →La plataforma que unifica operación y administración cuando el catálogo se queda corto.
Ver servicio →Predicción de demanda, detección de anomalías y automatización del papeleo de cada viaje.
Ver servicio →Estatus de envío por WhatsApp consultando tu sistema real, sin ocupar a nadie del equipo.
Ver servicio →Casi toda operación de distribución conoce su gasto de combustible y su nómina. Muy pocas saben cuánto cuesta servir a cada cliente. Y ahí es donde se esconde el problema: el cliente que pide entregas chicas y frecuentes, en zona complicada y con ventana estrecha, puede estar costando más de lo que deja — mientras el reporte mensual, que promedia todo, dice que la ruta es rentable.
La segunda fuga es de tiempo, no de dinero directo: el viaje que se hizo y no se pudo cobrar a tiempo porque el POD se quedó en la carpeta de alguien. Cada día que la evidencia de entrega tarda en llegar a facturación es un día más de capital de trabajo parado. Lo desarrollamos en IA aplicada a logística y entregas y, si estás decidiendo entre comprar o construir, en software a la medida vs SaaS.
Lo que hunde un proyecto de ruteo: direcciones mal capturadas y tiempos de servicio inventados. Un modelo alimentado con datos sucios entrega rutas que el operador ignora al segundo día — y entonces se culpa al algoritmo. Ordenar el catálogo de clientes suele ser el verdadero primer entregable.
Rutas actuales, ventanas reales de cada cliente, restricciones de unidad y dónde se cae hoy el proceso.
Costo por entrega y por ruta hoy, entregas a tiempo y viajes falsos. Sin esta medición no hay retorno demostrable.
Una zona o un grupo de rutas contra la planeación manual, en paralelo, comparando resultados reales.
Se conecta al ERP y a la facturación, y se extiende al resto de la operación con el modelo ya probado.
Depende de qué te esté fallando. Si tu TMS resuelve la operación pero se queda corto en ruteo o en costeo, lo conectamos y le agregamos esa capa. Si el problema es que la operación vive repartida entre el TMS, la contabilidad y tres hojas de cálculo —el caso más común que nos llega—, entonces lo que falta no es otro módulo sino unificar. Lo definimos después de mapear, no antes.
Sí, y es el escenario más común. El modelo de ruteo trata cada unidad con sus propias restricciones de capacidad, horario y costo, sin importar de quién sea. La diferencia práctica aparece en el costeo: con flotilla propia el costo es fijo más variable, con tercero es tarifa por viaje, y comparar ambos correctamente es justo donde suele estar la fuga.
Menos de las que la gente supone: el punto de quiebre está más en la complejidad que en el tamaño de la flotilla. Con 5 unidades y ventanas de entrega estrictas, muchas paradas y restricciones de capacidad, un modelo gana bastante sobre la planeación manual. Con 30 unidades y rutas fijas que casi no cambian, gana mucho menos. La pregunta correcta es cuánto varía tu operación día con día.
No. El POD digital, la evidencia de entrega y el estatus corren en el celular que el operador ya trae, con una interfaz pensada para usarse con una mano y con guantes. Si hay zonas sin señal, la captura funciona offline y sincroniza cuando vuelve la cobertura.
Rutéalo es producto propio: el motor de optimización ya construido y en operación, disponible como SaaS. Cuando la operación pide reglas que el producto no cubre —tarifas particulares, integración con tu ERP, flujos propios de patio— se desarrolla a la medida sobre ese mismo motor. Empezamos por el producto y solo construimos lo que de verdad haga falta.
Ambas, aunque el problema matemático es distinto. Última milla es muchas paradas pequeñas con ventanas de tiempo; consolidación es llenar unidades y decidir qué se agrupa con qué. El motor resuelve las dos familias, pero el modelo se arma distinto según cuál sea tu operación real.
Mapeamos tus rutas, medimos el costo real por entrega y te decimos dónde está la fuga — con números, no con intuición. Sin costo y sin venta.
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