Alta y expediente en autoservicio
El proveedor sube su constancia, su opinión de cumplimiento y sus datos bancarios; el portal los valida y no deja avanzar el alta con un hueco fiscal. Compras deja de ser la mensajería del expediente.
Hoy tus proveedores mandan facturas por correo y alguien de cuentas por pagar las cruza a mano contra la orden de compra, el SAT y el expediente. Construimos el portal donde ellos se atienden solos y las reglas corren antes de que el dinero salga.
Elige un documento de la bandeja y mira correr las reglas: vigencia en el SAT, cumplimiento del proveedor, importes contra la orden de compra. Al final sale un dictamen con el motivo, no un “pendiente de revisión”.
Simulación animada de una plataforma de conciliación: un documento llega al portal, un motor de reglas lo valida campo por campo — vigencia del CFDI, cumplimiento del proveedor, importes contra la orden de compra o el gasto contra la política — y devuelve un dictamen con el motivo y la acción que sigue.
Simulación con datos ilustrativos. En un proyecto real las reglas se escriben sobre tu operación — tus órdenes de compra, tus convenios, tus tolerancias — y se prueban contra facturas que ya pagaste antes de entrar en producción.
Todo lo que un proveedor te manda pasa por una regla antes de convertirse en un pago.
El proveedor sube su constancia, su opinión de cumplimiento y sus datos bancarios; el portal los valida y no deja avanzar el alta con un hueco fiscal. Compras deja de ser la mensajería del expediente.
Cada CFDI se cruza contra su OC y su recepción antes de entrar a pagar. Si el importe, la cantidad o el concepto no cuadran, se devuelve con el motivo en el momento.
Cuando lo que facturan no son piezas sino viajes, maniobras u horas, la validación se vuelve un cruce contra tu bitácora y tu convenio de tarifas. Ahí es donde el catálogo genérico se queda corto.
Vigencia del CFDI, lista 69-B, opinión de cumplimiento y complemento de pago, revisados en automático y con registro fechado de cada consulta para la auditoría.
El proveedor ve en qué va su factura y cuándo entra a pago. Las llamadas de seguimiento — que no aportan nada y ocupan a dos personas — se caen solas.
Límites por monto, quién puede autorizar una excepción y sobre qué, y bitácora de quién aprobó qué y cuándo. El control deja de vivir en una cadena de correos.
No son promesas ni resultados de nuestros clientes: son los rangos que reporta la industria. La línea base del paso 02 mide los tuyos.
Rango que reporta la industria para cuentas por pagar automatizadas cuando existe orden de compra contra la cual validar. El piloto mide el tuyo antes de que inviertas.
No construimos portales que le cobren al proveedor por entregarte una factura. El portal es tuyo, sin licencias por proveedor conectado ni cuotas que crezcan con tu padrón.
El piloto arranca con los proveedores de más volumen o más aclaraciones. El resto del padrón se conecta después, cuando las reglas ya demostraron que detienen lo que tienen que detener.
El paso 02 es el que separa esto de una demo bonita: las reglas se prueban contra facturas que ya pagaste, antes de que tu gente cambie de forma de trabajar.
Qué se revisa hoy en cada factura, quién lo revisa, con qué datos y cuánto tarda. De ahí sale la lista de reglas que vale la pena automatizar — y las que no.
Escribimos las validaciones sobre tu operación real y las corremos contra facturas que ya pagaste: cuántas habrían quedado detenidas y por qué. Sin tocar el proceso todavía.
Un padrón acotado, cotización cerrada y criterio de éxito definido antes de empezar. El proveedor se da de alta solo y sube su primer documento.
Se conecta el padrón completo y el portal entrega a tu ERP las facturas ya validadas. El ahorro se mide contra la línea base del paso 02.
El mismo motor, apuntado hacia adentro: comprobaciones de viaje, tarjeta corporativa y cajas chicas contra tu política y la deducibilidad.
Si las órdenes de compra y las recepciones todavía viven en Excel, el portal no tiene contra qué validar. Ahí el ERP va primero.
Cuando el documento no trae los datos estructurados — un PDF escaneado, un anexo, un contrato — la lectura con modelos es lo que alimenta al motor de reglas.
Porque lo que te duele casi nunca es lo genérico. Un catálogo valida bien que el CFDI exista y que el importe cuadre con la orden de compra; lo que no sabe hacer es cruzar una prefactura de 14 viajes contra tu bitácora de embarques, aplicar tu convenio de tarifas, o entender que en tu operación un anticipo se amortiza de cierta forma. Si tu validación cabe en un catálogo, cómpralo — te lo diremos en el diagnóstico. Si no cabe, para eso construimos.
Se conecta. El portal lee las órdenes de compra, las recepciones y el catálogo de proveedores de lo que ya tienes — SAP, Oracle, NetSuite, Dynamics, Nexo o incluso una base intermedia — y devuelve la factura ya validada, lista para programarse. Capturar dos veces es justamente el trabajo que se está eliminando.
El portal está hecho para que un proveedor suba un PDF y su XML sin capacitación. Y para los que de plano no entran, se puede seguir recibiendo por correo: el motor de reglas valida igual, solo que el estatus lo consulta tu equipo en vez del proveedor. Lo que no cambia es que la validación deja de ser manual.
Sí. Vigencia del CFDI, coincidencia del RFC, presencia en la lista 69-B y estado de la opinión de cumplimiento. Son consultas que hoy alguien hace a mano cuando se acuerda, y que el portal hace en cada documento y deja registradas con fecha para cuando llegue una auditoría.
No lo recomendamos y no lo construimos así. Cobrarle al proveedor por entregarte una factura genera fricción con justo los proveedores que más te conviene conservar, y varias plataformas grandes cargan con esa mala fama. El portal es tuyo y el costo es tuyo.
Empezamos con un diagnóstico gratuito y un piloto con cotización cerrada sobre un grupo acotado de proveedores — normalmente los de más volumen o los que más aclaraciones generan. Antes de eso corremos las reglas contra facturas que ya pagaste, para ver cuántas habrían quedado detenidas y por qué.
Agenda un diagnóstico gratuito en Monterrey. Revisamos cómo entra hoy una factura a tu empresa y te decimos qué parte de esa revisión se puede automatizar — y qué parte no vale la pena.
Hablemos de tu operación